Drogadicción

La drogadicción es una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo e incontrolable de una droga, a pesar de las consecuencias adversas. Para la mayoría de las personas, la decisión inicial de usar drogas es voluntaria, pero el uso repetido de las drogas puede llevar a cambios en el cerebro que desafían el autocontrol de una persona adicta e interfiere con su habilidad de resistir los deseos intensos de usar drogas. Estos cambios del cerebro pueden ser persistentes, por lo cual se considera la drogadicción una enfermedad «reincidente»—las personas en recuperación del trastorno del uso de drogas están a un alto riesgo a volver a usar drogas aunque lleven años sin usarlas.

Es común que una persona recaiga, pero la recaída no significa que el tratamiento no sirva. Similar a otras condiciones crónicas de la salud, el tratamiento debe de ser continuo y ajustado basado en cómo el paciente responda. Los planes de tratamiento necesitan ser revisados a menudo y modificados para adaptarse a las necesidades cambiantes del paciente.

¿Qué pasa con el cerebro cuando una persona usa drogas?

La mayoría de las drogas afectan al circuito de recompensa del cerebro, inundándolo con el químico mensajero la dopamina. Este sistema de recompensa controla la habilidad del cuerpo de sentir placer y motiva a la persona a repetir comportamientos necesitados para prosperar, como comer y pasar tiempo con los seres queridos. Esta sobre estimulación del circuito de recompensa causa la intensa traba placentera que puede llevar a las personas a tomar drogas una y otra vez.

Cuando una persona continúa a usar drogas, el cerebro se ajusta al exceso de la dopamina al producir menos de ella, y/o reduce la habilidad de las células en el circuito de recompensa a responderle. Esto reduce la traba que la persona siente, comparado a la traba que sintieron cuando tomaron la droga por primera vez—un efecto conocido como la tolerancia. Ellos pueden usar más de la droga, tratando de alcanzar al mismo nivel de traba de la dopamina. También puede causarles sentir menos placer de otras cosas que alguna vez disfrutaban, como la comida y actividades sociales.

El uso de drogas a largo plazo también causa cambios en otros sistemas químicos y circuitos del cerebro, afectando las siguientes funciones:

  • aprendizaje
  • criterio
  • capacidad de tomar decisiones
  • estrés
  • memoria
  • comportamiento

A pesar de estar conscientes de estos efectos perjudiciales, muchas personas que usan drogas continúan a usarlas, lo que es la característica de la adicción.